FLUTD EN GATOS

25 de November del 2016

¡¡Hola amigos!!

Estamos una semana más con nuestro blog, para hablaros en esta ocasión sobre la enfermedad de las vías urinarias posteriores de los gatos. Se le conoce también con el nombre de síndrome urológico felino, ó por sus siglas en inglés, FLUTD. Esta agrupa diferentes enfermedades de distintos orígenes pero con signos clínicos similares: sangre en orina, aumento de las micciones, dificultad y dolor al orinar, etc.

Entre las enfermedades que nos encontramos, son:

1.       Cistitis Idiopática Felina (CIF): la mayoría de las veces no se puede encontrar la causa, aunque se da sobre todo en gatos con sobrepeso, hacen poco ejercicio, tienen acceso restringido al exterior, comen alimentos secos o conviven con otros gatos, etc. Se cree que el estrés puede favorecer la aparición del CIF.

2.       Urolitiasis: se trata de la formación de cálculos, que en gatos los más frecuentes son los de estruvita y los de oxalato cálcico.

3.       Tapones uretrales: causan obstrucción en la uretra, ya que esta también se inflama.

4.       Infecciones: se producen raramente, aunque pueden causar una FLUTD.

5.       Neoplasias

El diagnóstico se basa en identificar la causa que produce dicha enfermedad, y a diferenciar los casos en los que puede encontrarse dicha causa, de aquellos en que no es posible (es decir, el CIF). En ocasiones pueden actuar varias causas que desarrollen el FLUTD. Para llegar al diagnóstico, lo primero que tenemos que hacer es saber la historia clínica del animal, los signos que tiene, etc, es decir, realizar una correcta anamnesis. A continuación deben realizarse más pruebas como: analíticas de sangre y orina, radiografías o incluso ecografías.

Una vez llegado al diagnóstico correcto, el tratamiento, se basa en corregir la causa.

Utilizaremos antibióticos cuando exista cualquier tipo de infección, complementos con glucosaminoglucanos, analgésicos y antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación, cambiar a dietas húmedas ya que estas tienen un porcentaje mayor de agua y favorecen que no se formen urolitos, aparte existen dietas específicas que ayudan a disolverlos. Además de todo esto, tenemos que reducir el estrés ya que como os hemos dicho antes, parece un factor que desencadena la enfermedad. La forma en que podemos hacerlo es separando las zonas donde habita nuestro gato, es decir, tener una zona donde juegue, otra donde descanse, otra donde coma y por último otra donde haga sus necesidades. También existen medicamentos que contienen hormonas sintéticas que los relajan y ayudan a reducir el estrés.

También podemos realizar un tratamiento quirúrgico en caso de neoplasias o urolitos que produzcan obstrucciones.

 

Para terminar deciros que si tenéis cualquier pregunta, no dudéis en acercaros a cualquiera de nuestros centros donde os las resolveremos de la mejor forma posible.

 

¡¡Un saludo y hasta la siguiente entrada del blog!!

 

Centro Veterinario Albekas y Centro Veterinario Gran Danés.